¿Por qué hacer un retiro de silencio mindfulness?
Estoy seguro de que cuando has realizado algo de práctica de atención plena, en algún momento, se te ha pasado por la cabeza hacer un retiro. Quizás también te han surgido dudas sobre si serás capaz de estar seis días en silencio, o cómo te vas a sentir, o si, en realidad, eso es para ti. Todo esto es normal. Te puedo asegurar que hay numerosas razones para dedicar unos días al silencio, la introspección, la atención consciente y sobre todo a experimentar la sensación de estar presente en cada momento.
Un retiro de silencio es una oportunidad única para poder ejercitar la atención consciente e intencional a cada momento, hagas lo que hagas. Aunque estamos acostumbrados a escuchar que la práctica de mindfulness se da en la vida cotidiana, tomando consciencia de tu cuerpo, de tus emociones, de tus pensamientos etc. La realidad es que, muchas veces, acabamos sintiendo una especie de ruptura entre momentos que dedicamos a la práctica (meditación o consciencia corporal) y el “resto de la vida”. De hecho, a veces, oímos la expresión “…cuando vuelva a la vida normal”. Esta percepción de desconexión entre la práctica y el resto de la vida hace que, en algunos casos, se consideren las prácticas formales, como la meditación o la consciencia corporal, como si se tratasen de píldoras para el dolor de cabeza. “Me siento estresado o estresada…voy a meditar un rato”.
Un retiro, en cambio, nos brinda la oportunidad de hacer del día entero un espacio de práctica. Todas las circunstancias nos ofrecen la posibilidad de estar presentes, cuando comemos, comemos, cuando paseamos, simplemente nos dejamos inundar del cúmulo de sensaciones que nos visitan, cuando dormimos, dormimos, y así, compartimos sin palabras el ritmo de la vida, sintiendo al compañero como parte de uno mismo. Sin duda, que para que se genere esa consciencia de continuidad, nos ayuda mucho experimentar en la práctica sentada el conjunto de impulsos que nos dominan habitualmente de forma inconsciente y que aquí podemos reconocer y aceptar con compasión.
Importancia del autocuidado y la escucha
Un retiro no es un ejercicio de fuerza de voluntad y de disciplina estricta. No se trata de alcanzar tales o cuales resultados, fruto de determinadas expectativas. De hecho, cada retiro es un nuevo comienzo. No importa cuántos has hecho, ni se trata de una práctica acumulativa, sino que cada instante tú eres una persona nueva y las circunstancias son únicas. Por eso es imprescindible una actitud de escucha. ¿Qué te dice tu cuerpo ahora? Tratándote con cariño y cuidado, con flexibilidad y confianza, de forma que no pierdas el sentido de lo esencial: la presencia.
Precisamente por eso, todos los días hay un momento para la enseñanza y tiene por objeto facilitar esta vuelta a la consciencia. Es como un faro que indica la ruta, ¡No te pierdas, no te desvíes! atenta, atento.
En efecto, el poder transformador de la presencia es la razón de esta práctica. La diferencia entre vivir en la distracción que nos saca de nuestro centro o vivir la presencia que nos permite expandir la consciencia hacia todos los rincones de la experiencia vivida es el camino de la transformación, ya que adquirimos perspectiva, percibimos nuestros sesgos, relativizamos los impulsos emocionales y, de forma natural, nos vamos estableciendo en una actitud serena y compasiva.
Vivir con curiosidad y abiertos a la sorpresa
La práctica de mindfulness requiere de una “mente de principiante”, o dicho de otra manera, de la mirada curiosa y limpia de un niño. Si eres capaz de vaciarte de tus prejuicios y expectativas; si te abres a cada circunstancia con la mirada de un investigador, observando qué puedo aprender ahora, también de lo que no es tan agradable, viendo cómo esa circunstancia activa resortes emocionales o memorias, juicios o prejuicios culturales etc. entonces podrás experimentar una forma nueva de relacionarte con cualquier tipo de circunstancia vital.
La vida nunca se repite. Siempre es nueva, y tú también. Cada respiración en la que depositamos toda la atención nos recuerda que nunca antes la habíamos respirado, que es fresca y nueva cada instante.
Por eso, cada retiro es único, puede que algunas cosas nos parezcan iguales, que tenemos recuerdos que nos impulsan a comparar, que decimos internamente, ¡ah, esto ya sé lo que es! No es verdad. Esto, hoy, es único y nuevo para ti.
En efecto, cada retiro es un nuevo comienzo y una nueva oportunidad, como la vida misma.


Los Estudios demuestran que el MBSR es tan eficaz como medicamentos para la ansiedad
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.